Cimentaciones

Crecen desde el pie

 

“crecen desde el pie

por hiladas,

las paredes,

crecen desde el pie.”

Así rezan los versos que el inmortal ALFREDO ZITARROZA, hermano oriental, nos legó para que vayamos moldeando nuestra revolución que no es temprana.

Hace un par de años, en el correo de esta página encontré nuevos comentarios elogiosos sobre el artículo de Techos Vivos, y la solicitud de que escriba con respecto a las cimentaciones de una casa.

Todos sabemos que una buena casa, tiene buenos cimientos.

Eso nos da la tranquilidad de que su fortaleza y durabilidad superará con creces nuestra permanencia en ella.

En el caso que generalmente me ocupa, las casas con estructuras de postes, el tema de la cimentación pasa más por el lado de los palos que irán enterrados y su conservación.

Luego las paredes pueden apoyarse en cimentaciones diversas que solo cuidan de la absorción de la humedad del subsuelo por capilaridad, dado que no serán portantes, es decir, no deberán soportar más que su propio peso,

En ocasión de reparar y restaurar un rancho de chorizo que se construyó en 1919, en cercanías de Estación Udaquiola, Partido de Ayacucho, Pcia. de Buenos Aires, tuve la oportunidad de verificar que las paredes de la casa estaban apoyadas directamente sobre el suelo. Los indicios de corrosión de la madera empalmada a los postes de quebracho que se habían enterrado para sostener los parantes, eran escasos, si se tiene en cuenta que para esa fecha (2012), el rancho había vivido 93 años.

Las paredes no mostraban que la humedad hubiese subido en cantidad y la que subía, era eliminada al ambiente en un equilibrio perfecto.

Claro está que eso sucedía en las paredes que podían ventilar normalmente, tan es así que en un extremo del rancho encontré un bollo de papel de diario que se supone estaba ahí desde los inicios de su obra

.

En él se podían leer los clasificados del diario que llegaba a la estación en esa época (La Nación), donde se solicitaba personal doméstico, en casas de Buenos Aires que publicaban su dirección, sin teléfono, pues casi no había 🙂

Y para constatar esta teoría, en el otro extremo de la vivienda, detrás de la cocina a gas, se pudo observar que por haber sido pintadas sus paredes de tierra con pintura impermeable, la humedad subió y permitió el crecimiento de hongos y bacterias que se alimentan de la materia orgánica componente de las paredes, degradando su estructura a punto de dejarla prácticamente hueca y con uno de los alambres donde se colgaban los “chorizos” de paja, cortado por la corrosión.

Estas dos situaciones contrapuestas en el mismo ambiente, me permiten considerar distintas formas de solucionar el problema de la aislación hídrica, sin necesidad de costosas instalaciones o difíciles de realizar.

Cimentación de postes:

Hasta hace poco más de un año venía usando y recomendando, pintar los palos a enterrar con dos manos de Emulsión Asfáltica (que no es pintura asfáltica), y luego colocarlos en el hoyo practicado, sobre una base de 10 cm de piedra blanca de construcción y completando el resto del hoyo con la misma piedra.

Al rellenar con piedra se deberá cuidar que no se la compacte, produciendo arena. El poste inicialmente queda relativamente flojo, pero luego cuando se realice la estructura, este movimiento desaparecerá y no ofrecerá inconvenientes.

La pregunta es ¿por qué piedra?

La razón es aprovechar la baja capilaridad de esta piedra, lo que permite mantener alejada la humedad del poste. Luego,si fallara el recubrimiento, al no haber humedad suficiente, la corrosión orgánica no prospera.

Hace pocos días rescaté un sistema de impermeabilización que estaba ensayando con la aplicación de membrana de aluminio, bien soldada, para poder enterrar el poste directamente apisonado con la tierra del pozo. Esto funciona bien.

Gracias a que el tema de la construcción natural es apasionante, instala dudas y sacude certezas sobre lo que sabemos, y en el continuo buscar de mejorar sistemas y posibilidades, recibimos aportes de actores impensados.

El aporte en este caso fue de mi amigo Amílcar quien recordó cómo su padre preparaba una “pintura asfáltica” que queda más espesa y es más fácil de aplicar.

Hay que prever ciertos riesgos como en toda tarea en que se manejen hidrocarburos y fuego.

Se derrite brea muy lentamente, y luego se retira con precaución del fuego, o en caso de haber usado un mechero, se apaga éste. Los vapores que se generan sobre la brea pueden explotar si el fuego es desproporcionado.

En una relación de volumen de 4 a 1, se agrega a la brea Gasoil, lentamente y mezclándolos para que la brea se mantenga más liquida y permita su aplicación con pincel sobre el poste o madera a tratar.

El acabado es muy parejo, grueso y pastoso, por lo que simula al logrado cuando se aplica membrana.

Así los postes se pueden enterrar directamente, apisonando con tierra, con cuidado de no golpearlos y quitarles la protección.

La pintura sobrante se puede guardar y volver a aplicar, previo calentado lento para recuperar su viscosidad más líquida.

De todo lo expuesto, creo que la mejor alternativa es la de aplicar membrana aluminizada bien soldada a la madera, sin lugares huecos, es decir espacios de aire que puedan quedar por no soldar cuidadosamente la membrana.

Es de hacer notar que las pinturas y emulsiones asfálticas suelen ser devoradas por los caracoles de jardín cuando tienen acceso a ellas, eso indica que los hidrocarburos son biodegradables y es un concepto a tener en cuenta.

Todos estos recaudos, cuando se usa madera que no es dura, son imprescindibles porque debemos lograr que nuestra vivienda nos sobreviva 🙂

Para finalizar con el tema postes, una recomendación muy enfática: NO ANCLAR LOS POSTES EN HORMIGÓN O CONCRETO!!!

Cuando se hace esto, la contracción del cemento, genera un capilar entre éste y el poste, por donde sube agua permanentemente. Ello resulta en corrosión en muy breve tiempo. Esto es válido aun cuando se hubiere pintado con brea, ya que ésta puede ser despegada por el cemento.

 

 

Si se coloca cemento cerca de un poste, sea por el piso o contrapiso, instalar una separación con piedras en una botella PET o un neumático.

 

Cimentación de las paredes:

Debajo de las paredes podemos optar por múltiples soluciones. Desde la que vi en el rancho de 1929, hasta el uso de piedras, escombros de hormigón, botellas… y tantos otros sistemas como constructores con inventiva hay.

Para el caso del apoyo directo, hay que tener en cuenta el uso de vereda que aleje la lluvia de la casa y zanjeo de drenaje rápido, para que no se acumule agua en las cercanías. Esto genera un gradiente de humedad que disminuye a medida que nos alejamos de los bordes de estas protecciones por debajo de la casa.

También es bueno contar con una elevación relativa del piso de la casa sobre el resto del lugar. Eso contribuye mucho al efecto buscado.

Si disponemos de escombros de pavimento de hormigón, tenemos una solución muy eficiente, ya que estas “piedras” no permiten el paso de la humedad, y los intersticios que existen entre una y otra son tan grandes que la capilaridad no tiene lugar.

 

En otra ocasión he usado piedra embolsada. Es un buen recurso si está a la mano y no requiere de mucho transporte. Puede ser piedra de variados tipos, con la consigna de no tener mucha arena, que sí trasladaría agua.

 

 

Por último puedo reseñar una solución muy urbana, como son las botellas de vidrio.

 

Para su aplicación se pueden resolver primero los contrapisos y luego en el espacio destinado a la pared, colocar las botellas paradas en doble o triple fila, amuradas o contenidas con listones de maderas y alambres.

 

Con el hecho de que la carpeta aislante del piso quede en la mitad de altura de alguna de estas soluciones, lograremos nuestro cometido.

Sobre lo que usemos, siempre poco más arriba que el nivel de piso terminado, podremos comenzar a aplicar el barro de las paredes dentro de la quincha.

Gentileza @rucadelquequen

Cuando se revoca, en caso de no haber construido un zócalo, el barro del revoque puede llegar hasta el piso. En el supuesto de que no se derrame agua en exceso, la poca humedad que pueda venir desde el piso, será liberada en el ambiente.

Así se mantiene ese estricto y agradable equilibrio que tienen las casas de barro, dándonos un confort superior y la satisfacción de haber contribuido a no contaminar mediante la construcción de nuestra casa con mano y corazón propios 🙂